Columnas Ladysoft
Alimentación
Comer rico en los meses de frío No sé a ustedes, pero a mí en invierno me cuesta mucho hacer dieta. En el verano es más simple, con el calor me da poca hambre, tomo litros de agua todo el día y la oferta de frutas y verduras permite comer verde y delicioso.
Sandías, guindas, melones, damascos, duraznos. ¡Qué tiempos aquellos! Jajajaja. Ahora, en cambio, como soy friolenta tengo la sensación de que los hidratos de carbono me dan calor para el alma y para el cuerpo, el problema es que al cuerpo también le dan kilos. No es que esté muy gorda, pero me gusta verme bien con frío o con calor. ¿A quién no?
No sé a ustedes, pero a mí en invierno me cuesta mucho hacer dieta. En el verano es más simple, con el calor me da poca hambre, tomo litros de agua todo el día y la oferta de frutas y verduras permite comer verde y delicioso.
Sandías, guindas, melones, damascos, duraznos. ¡Qué tiempos aquellos! Jajajaja. Ahora, en cambio, como soy friolenta tengo la sensación de que los hidratos de carbono me dan calor para el alma y para el cuerpo, el problema es que al cuerpo también le dan kilos. No es que esté muy gorda, pero me gusta verme bien con frío o con calor. ¿A quién no?
Pero la situación es compleja, los platos vegetarianos del casino de la universidad son pequeños y caros, y los sandwiches que venden allí tienen casi pura lechuga y a mí me gustan los de verdad como el Barros Luco, el chacarero o un delicioso lomito palta, o bien, platos caseros, como puré con carne, ravioles con salsa bolognesa o porotos con riendas. Dicen que para ser bella hay que ver estrellas, pero en cuanto a comida, al parecer hay que no verlas y saltarse varias cosas ricas. Dignidad ante todo.
Hacer dietas estrictas no me funciona porque termino pasándolo mal y comiendo más, pero sí puedo seguir planes para comer mejor y desde la semana pasada decidí ponerme en pie de guerra frente a las calóricas tentaciones invernales. Tomo un desayuno con cereales integrales y pongo en la mochila una bolsita con zanahoria o manzana picada, por si me da hambre a media mañana. Tomo mucho té (con sacarina) y estoy almorzando todos los días sopas de verduras . Un poquito de carne por aquí y un poquito de arroz por allá. Lo que llaman una dieta balanceada.
No creo que haya bajado de peso, pero me siento muchísimo mejor, más liviana y feliz. Siento que mi pelo y mi piel también agradecen las dosis extra de vitaminas. De todas formas sigo lamentando que las posibilidades de este época del año son más reducidas que las del verano, así que estoy recogiendo todas las ideas para comer rico y sano en los meses de frío.
Uyy es cierto, de pronto da la sensación de que con tanto frío estamos gastando calorías como locas, yo opté por permitirme comer esas cositas dulces que uno necesita en invierno pero hacer pilates tres veces por semana, asi cuando en octubre a uno le da el bajón de peso con el calor, ya estas apretadita para contener esos kilitos que dejan un poco blandita.
2008-07-28 14:35:34
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