Columnas Ladysoft
Hombres
Desconectada
Me fui a pasar una semanita con mis primas Mariela y Dani a la playa, decidida a desconectarme, nada de computador, ni ir al ciber café que hay en el centro, nada de Facebook, mails, chat, nada de nada. Pero una cosa es desconectarse y otra es quedar incomunicada al puro estilo del siglo XIX.
Hace un buen rato que la batería de mi celular estaba durando súper poco, o como dice la Mariela “la nada ninguna” (me encanta esa frase). Por eso no me sorprendí mucho cuando camino a la V Región me di cuenta de que el aparato estaba apagado. “Lo cargo en cuanto lleguemos”, pensé. Pero al enchufarlo no pasó nada.
Al segundo día entré en desesperación y tuve que ponerle mi tarjetita al celular de la Dani para ver si tenía algo urgente que responder. Por ejemplo, qué pasaría si alguien quisiera fijarme una cita a ciegas con el Príncipe Azul y yo no estuviera disponible. ¡Todo Mal!
Cuando comencé a revisar el registro de llamadas, al principio me encontré con un par de llamadas perdidas de mi papá y mi hermano. Parece que los hombres de mi familia se pusieron de acuerdo para controlarme, pero lamentablemente no hay nada, nada de qué preocuparse.
A continuación, sucedió algo digno de Lost. Más allá de los del último mes, la tarjeta del celular no tenía ninguno de mis mensajes de texto de 2008, a excepción de dos mensajes de abril con el nombre de mi último gran amor, textos que estoy segura de haber borrado por sanidad mental cuando él desapareció de mi vida.
“Amorcito, me encantó pasar a verte a la universidad y comprobé que eres la más linda de todas”. Ufff, ni siquiera quise releer el otro mensaje que me regalaba un viaje a un pasado feliz, pero cerrado. Por un momento sentí el corazón calentito, como si estuviera en pleno romance, recordando el momento cuando ese mensaje llegó.
Hice tripas corazón, saqué la tarjetita del teléfono y decidí que de vez en cuando es bueno estar desconectada. De hecho, lo seguiré practicando un par de días mientras mi celular está en el servicio técnico, donde me pasó algo increíble. Me atendió un mino demasiado guapo, quien me informó que probablemente perdería todos los mensajes que tenía guardados en la tarjeta. “Pero no te preocupes, porque te dejaré grabado mi número, eso es lo más importante”, me dijo riendo. De verdad que yo no me la podía creer. Justicia divina le dicen. Jajajaja.
A mi me encanta estar desconectada,el mail no lo abro porque tengo mil mensajes (el 99% de facebook o correos en cadena) y no tengo ganas de abrirlos, no soporto Facebook, es una adiccion entras y no queres salir pero al mismo tiempo me aburro, entonces solucion: no entro nunca, desde que cree mi cuenta y despues de estar un dia entero enganchada en es pagina no he entrado mas que una vez para leer los mensajes por mi cumpleaños que me han dejado, luego nunca mas, y el celular siempre esta prendido y con credito pero en silencio (tampoco vibra) y a no menos de a 20 metros de mi. Lo malo es que mis amigos me envian mensajes en facebook o al mail para juntarnos y yo nunca los leo, y mi familia me reta porque me llaman al celular y no respondo siempre me dicen "el celular es para tenerlo cerca" y "para que tenes celular si no lo usas", no podria vivir sin celular porque me lo llevo a la escuela y llamo si nececito que me busquen o algo ademas de que lo uso mas como MP3 pero al mismo tiempo cuando estoy en casa es como si se alejara de mi, si yo esto en mi habitacion el celular esta en la cocina y viseversa. En fin que desconectarce es lo mejor en espesial si hace encojar a mi hermano ;)
2010-12-17 11:02:56
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