La mayoría de nosotras invertimos en toda clase de cremas protectoras, bloqueadores y tratamientos para el pelo para proteger nuestro cuerpo del invasivo sol del verano, pero se nos olvida que durante el invierno; el viento, el frío extremo y la lluvia pueden ser factores igual de dañinos para nuestra piel.
La resequedad es uno de los síntomas más comunes durante los días fríos, principalmente porque nuestra piel pierde humedad por las condiciones climáticas o incluso por el uso de calefacción. Estos factores por lo general provocan que se agriete y que en algunos casos se irrita, inflame o salgan los desagradables “sabañones”. Es por eso chicas, si aún están a tiempo comiencen desde ya a prestarle cuidados a su piel, pero si ya sufren de los primeros indicios de resequedad en manos, rostro o piernas; les dejamos algunos prácticos consejos para evitar o disminuir estos molestos síntomas:
1.- Por muy rico que sea quedarse pegada en la ducha con el agua bien caliente, esto es uno de los primeros hábitos en el día que provoca resequedad en nuestro cuerpo. Con esto, no les decimos que se tienen que bañar con agua fría estilo militar, pero sí que la temperatura sea tibia y no más de 5 minutos.
2.- Escoger siempre jabones suaves que no dañen nuestra piel. Si padecemos de algún tipo de irritación a causa del jabón que utilizamos, no lo piensen dos veces y vayan a un dermatólogo para que les recete el jabón más apropiado para su tipo de cutis.
3.- No exfoliar nuestro rostro todos los días! Por lo general – o es por lo menos lo que yo hacía- cuando nos salen granitos en la cara, deseamos tanto que desaparezcan que tenemos la mala idea de exfoliarnos todos los días. Esta fabulosa idea-y lo digo por experiencia propia- lo único que puede provocar es que nuestra piel se agriete, se inflame, queden zonas enrojecidas y sigan los granitos ahí.
4.- Por último y no menor, es imprescindible que todos los días hidratemos nuestra piel sea con un protector solar – ya que el sol sigue arriba de nuestras cabezas durante invierno- o una crema humectante específica para nuestro tipo de piel. Idealmente, la crema que utilicemos para nuestro rostro no debe tener perfumes ni colorantes artificiales que puedan causar algún tipo de alergias o irritación de nuestro rostro.

